Tantum
El puente de acceso junto a la celosía y las jardineras
El volumen blanco en voladizo entre los árboles
Recámara con el librero de madera y el baño al fondo
Cocina de madera con el óculo de luz en el plafón
Recámara principal con el espejo retroiluminado
Vestidor con los frentes de cristal
Estudio con el librero y el paso a la recámara
Sala de juegos con la mesa amarilla y la luz de color
El volumen blanco sobre el jardín, entre la vegetación
La casa desde la calle, con el jardín delante
El corredor exterior junto al muro blanco
La casa desde arriba, con la terraza y el jardín
La casa encendida de noche entre los árboles
Estancia con el plafón circular iluminado
Sala abierta al jardín tras el ventanal
El arranque de la escalera entre los muros de madera
Baño con el espejo ovalado y el mueble azul
El voladizo visto desde abajo, contra el cielo
Sala con el ventanal al bosque y la mesa baja
La doble altura del estar, con el sofá claro

Casa ArRo

Casa ArRo

Fraccionamiento Los Encinos, Estado de México

2024

Categoría
Residencia unifamiliar
Ubicación
Fraccionamiento Los Encinos, Estado de México
Año
2024
Área
820 m² construidos
Autores de proyecto
Juan Carlos Vidaña
Colaboradores
Gerardo de la Torre, Taller de Luz, Alberto Vidaña, Antonio Couttolenc y Hannia Hernández
Fotografía
JVL

El proyecto parte de una idea esencial: envolver la casa con un jardín y un bosque que funcionen como un filtro entre la vida exterior y el espacio íntimo de la familia.

Para separar las actividades de servicio de la vida familiar, se plantea un módulo independiente de acceso que concentra la cochera, los servicios y la lavandería. Este volumen resuelve las funciones más operativas de la casa y se conecta con la vivienda principal mediante un puente, que funciona como transición entre el exterior y el interior y establece un acceso más privado hacia la casa.

La casa principal se presenta hacia el exterior a través de una fachada de cristal que permite descubrirla desde el jardín. Sin embargo, al atravesar el acceso, la experiencia cambia. Un lobby recibe al habitante y en él se desarrolla la escalera principal, que se convierte en el elemento que articula verticalmente toda la vivienda.

El recorrido continúa hacia la planta social, donde la casa se abre en una doble altura y revela la amplitud del espacio. La sala familiar, las terrazas y las áreas de convivencia se relacionan directamente con el jardín, creando un ambiente pensado para recibir a familiares y amigos sin perder la sensación de estar inmerso en la naturaleza. En contraste con esta apertura, el nivel inferior concentra la parte más íntima de la vivienda. Las recámaras y el estar familiar se organizan alrededor de la vida cotidiana de una familia de cinco integrantes: un matrimonio y sus tres hijos.

De esta manera, la casa se organiza como una secuencia de diferentes grados de intimidad. Desde la calle y el módulo de acceso, pasando por el jardín y el puente, hasta llegar al corazón de la vivienda, el proyecto busca que cada transición marque una separación gradual entre lo público y lo privado. La arquitectura se convierte así en un refugio: una casa que no busca imponerse sobre el paisaje, sino retirarse de él para habitarlo, enmarcarlo y hacerlo parte de la vida de la familia.