Tantum
Vestíbulo con el muro de ónix retroiluminado y la sala de espera
Corredor con el muro de latón labrado
Sala de estar con el librero oscuro y la mesa baja de centro
Estancia con la celosía de latón y el muro de mármol oscuro
Baño principal con la tina exenta frente al ventanal
Sala y comedor abiertos, con el muro de piedra al fondo
Estar junto al ventanal, con el valle detrás
Mesa larga de comedor bajo el plafón de madera

Agwa

Agwa

Cuajimalpa de Morelos, Ciudad de México

2022

Categoría
Proyecto especial. Oficinas corporativas, reconversión
Ubicación
Cuajimalpa de Morelos, Ciudad de México
Año
2022
Área
888 m²
Autores de proyecto
Juan Carlos Vidaña
Colaboradores
Gerardo de la Torre, AoMa, Alberto Vidaña, Hannia Hernández y Antonio Couttolenc
Fotografía
JVL

Un espacio meticulosamente diseñado a partir de una premisa clara: llevar la calidad y la precisión a cada detalle del proyecto.

El trabajo conjunto entre el cliente y el arquitecto permitió desarrollar unas oficinas en las que la búsqueda constante por la perfección se tradujo en una selección cuidadosa de materiales, proporciones y acabados. Cada decisión fue pensada para construir un ambiente sobrio, elegante y atemporal.

El diseño de AoMa, en conjunto con el equipo de construcción de Tantum, permitió llevar esta visión del proyecto a la ejecución, cuidando cada elemento desde su concepción hasta su materialización.

El programa contempla seis oficinas privadas, una sala de juntas con capacidad para 20 personas, una oficina principal con sala privada y un comedor de alta gama acompañado de un bar. Los distintos espacios fueron organizados para responder tanto a las necesidades operativas como a los momentos de reunión y convivencia dentro de la oficina.

Una parte fundamental del proyecto fue la resolución de las instalaciones. Estas se concentraron mediante un sistema de muros técnicos que permitió integrar y ocultar las diferentes necesidades del espacio sin comprometer la arquitectura. Al mismo tiempo, estos elementos fueron diseñados para soportar materiales de gran peso, como maderas y mármoles, permitiendo que los acabados adquirieran una presencia importante dentro del proyecto.

El resultado es un espacio de trabajo donde arquitectura, interiorismo y construcción se encuentran en un mismo nivel de exigencia. Un proyecto en el que la calidad no se entiende como un acabado superficial, sino como la suma de cada decisión, cada detalle y cada elemento que conforma el espacio.